jueves, 5 de agosto de 2010

LA FERIA GRANDE EN ZAGRA

Eramos una familia muy unida. Mis padres eran muy trabajadores y por aquel tiempo trabajaban en el campo en lo que había segando, en las eras sacando el trigo y otras semillas... También cogían aceitunas. Todo esto era al jornal porque no teníamos nosotros tierra. Después de venir de trabajar tenían que arreglar los animales. Tenían guarras de cría y juntaban cuando parían hasta quince o veinte, marranos también tenían una burra y cuando se quedaba preñada paria ruchillos. Había también cabras. Todo estos animales se cuidaban durante todo el año para cuando llegara la feria venderlos y hacer un poco de dinero para otras cosas que hacían falta.
Bueno la feria grande como decían mis padres era en Septiembre. Había cuatro o cinco días de fiesta del diez hasta el catorce y todos los días había algo: el primer día había castillo de fuegos artificiales, que era precioso, también venían columpios, coches de choque, barquillas, el circo que le decían poca pringue porque era muy pobre. Se llenaba la calle Real de quioscos de turrón, peladillas, patatas, palomitas, pirulíes y el hombre que los vendía cantaba esta canción: Llorad muchachos por la perrilla
que el pirulero se va para Sevilla.
También venían tómbolas, ruletas y por un real te podían tocar caramelos sorpresa. El segundo día las muchachas se reunían para bordar las cintas que por la tarde correrían los mozos a caballo en las eras del cortijo nuevo y cada muchacha que tenia cinta bordada se vestía de gitana para cuando los mozos las cogieran ellas ponérselas.

Aportación hecha por Felisa Carvajal Espinar