miércoles, 6 de octubre de 2010

LA FUNCION


Un día 3 de mayo de hace casi cien años, en Zagra ocurrió un hecho singular. El pueblo llevaba varios años sufriendo una dura sequía y los campos necesitaban agua urgentemente. Los vecinos angustiados tomaron la decisión de pedir el agua tan deseada a los Santos y salieron en procesión.
Llevaron al Nazareno y a la Virgen de los Dolores a un paraje conocido como “las eras del cortijo nuevo” y allí, hombres, mujeres y niños rezaron y pidieron que la lluvia regara aquellas tierras sedientas.
De vuelta a la Iglesia, a mitad del camino, el cielo se oscureció y empezó a llover. Hubo que aligerar el paso para no empaparse y proteger a los Santos.
A la mitad del camino había una fábrica de aceite, que abrieron inmediatamente y allí santos y gente se resguardaron de la lluvia. Hoy esa fábrica es de pan, la alegría de aquellas gentes fue enorme pues sus plegarias habían sido escuchadas y cumplidas de inmediato. Desde entonces en Zagra se celebran cuatro días de fiesta para recordar aquel acontecimiento y se vuelve a repetir la misma procesión. Antiguamente el pueblo se engalanaba para salir a la calle y recibir a los numerosos forasteros que asistían a las fiestas. La calle Real era un hervidero de gente que paseaba y se paraba a comprar en los numerosos puestos que había. Las muchachas bordaban las cintas que luego se corrían a caballo y se vestían de gitana. En la carrera de cintas, aquel mozuelo que conseguía una se acercaba a la chica que la había bordado y esta se la tenia que poner a él. Por la noche se celebraba la verbena en el patio del molino de aceite que había dentro del pueblo y allí se veían todos para bailar y más de uno conseguía pareja la gente pasaba un buen rato bailando, charlando, tomándose unas copas o simplemente escuchando la agradable música de la orquesta compuesta por los jóvenes del pueblo que hacían maravillas con sus instrumentos, entre ellos el Maestro Padilla y así hasta altas horas de la madrugada. En definitiva, se organizaban unas fiestas muy bonitas y aunque en la actualidad se siguen celebrando, quizá no tengan el mismo encanto de aquellos años.

Post publicado por Felisa Carvajal espinar

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